LOS DERECHOS DE LA CIUDAD


La cruel indiferencia de muchos de los que vinieron de otras partes del país a vivir y a trabajar; y la de muchos otros que hacen parte de la raíz de Cali al haber nacido y crecido, ha permitido que la capital mundial de la salsa, no pueda hablar, no pueda escribir, no puede ni siquiera pensar, esté cohibida de ser. Cali no se puede privar del derecho de soñar, reír, acariciar y sentirse amada. Los caleños debemos hacerla respetar, rendirle culto a la dignidad plena de sus calles y no mancharlas con la sangre de nuestra gente. Todo el mundo, negro, mestizo, blanco, pobre, rico, alto, flaco, gordo, católico, evangélico, agnóstico, ateo y demás, tienen el compromiso de hacer valer los derechos de la ciudad para este 2009, de día y de noche, hasta que nuestra identidad de caleños dejé limpios los caminos de la zozobra social frente a la diversidad cultural de los habitantes de esta bella ciudad. Cali desde ahora clama algunos de los siguientes derechos para hacer cumplir en este año: 1. Derecho a la libertad visual: ¡No más avisos publicitarios!, Cali quiere verse desde afuera; 2. Derecho al silencio: ¡No más pitos innecesarios!, Cali quiere dormir tranquila; 3. Derecho a la prudencia: ¡No más carros en los andenes!, Cali no quiere ser pisoteada; 4. Derecho a la privacidad: ¡No más escritos vulgares en sus paredes!, Cali quiere verse bonita; 5. Derecho a la limpieza: ¡No más bolsas, tarros, envases, etc. en sus calles! Cali quiere estar aseada. Los colombianos gracias a la Constitución Política Nacional estamos amparados y tenemos derechos y deberes como ciudadanos y ahora queremos empezar a implementar de manera pedagógica los derechos de la ciudad, ya que Cali está olvidada, ultrajada y humillada y en muchas ocasiones le ha tocado guardar silencio y no se ha manifestado. ¡Ya es hora!